Con sabor a Cuello

El artista cordobés pintó una serie de murales en la FCC por el 45º aniversario de su creación.

Tres estudiantes se asoman por la puerta de la Biblioteca y los sorprende un nuevo paisaje: hay un hombre pintando una caricatura sobre la pared del fondo.

-¡Pahh! Hay que estar limado para hacer eso.

El comentario pasa inadvertido para el pintor, Jorge Cuello, que continúa concentrado en su obra. En una mano sostiene la imagen de “La creación de Adán” de Miguel Ángel, junto a un boceto que él diseñó para la ocasión, y que aunque no le puso nombre, se podría titular “La creación del reportaje”. En la otra, el tarro de pintura.

Un día antes, bajo el sol de invierno, inmortalizó con un stencil a la figura de Rodolfo Walsh en la entrada de la Facultad. La intención es reproducirla en diferentes espacios, y con colores, para que nos acompañe. “Walsh es como una escarapela”, le escuchamos decir.
 


Cuello tiene 59. A los 15 expuso su primera muestra en su pueblo natal, Oliva, a 100 km de la ciudad de Córdoba. Hay varios murales en la ciudad, y la provincia, que llevan su sello, pero también pintó sobre otros materiales.
 

Hace más de diez años vive en Traslasierra, en Villa de Las Rosas. Su compañera Elisabeth Barrionuevo, lo acompaña en cada uno de sus trabajos.
 

Cuello pinta con compromiso. Con Abuelas de Plaza de Mayo mantiene una estrecha relación. Hace tres años pintó el mural Mandala a hacer una ronda con los nietos recuperados,  que las Abuelas le obsequiaron a la UNC durante un nuevo aniversario del golpe cívico miltar. “Me hablaron de hacer un regalo para la Universidad y se me ocurrió hacer uno con los chicos de Abuelas. Es muy emocionante visualmente. Están desde Juan Cabandié hasta muchos que yo conozco”, contó en una entrevista publicada en La Voz. Un tiempo antes había pintado retratos de padres desaparecidos en el corralón municipal en calle Duarte Quirós. “Fue lo más emocionante, porque pinté con otros artistas y fue mi posibilidad de hablar públicamente del tema”, dijo en Radio Universidad.


Siete por siete. Esta semana Cuello no descansa. Luego de su paso por la Facultad, el sábado va a estar pintando en vivo en un homenaje al músico Bam Bam Miranda, que se realizará en 990 Arte Club. “Me siento Frida Kalho”, comenta entre risas.