Profundo dolor por el fallecimiento de Sarlanga

La Escuela de Ciencias de la Información lamenta el fallecimiento de Eduardo William Hermes Ruccio más conocido como "Sarlanga" y acompaña a familiares y amigos en este profundo dolor. En reconocimiento, Mónica Ambort, periodista y docente de la casa, comparte su sentir: 

sarlana.jpgSarlanga, el padre del diseño gráfico

Amigo de todos, el gran artista plástico murió el sábado en Córdoba a los 85 años.

Aunque los centenares de chicos y chicas que hoy diseñan páginas a fuerza de mouse difícilmente lo sepan, el diseño gráfico en Córdoba fue a partir de Sarlanga. Antes de su llegada a esta ciudad, los diarios eran un masacote de tinta en el que apenas se distinguían las noticias principales de las menos importantes.

Como un mago, Sarlanga convertía cada página en una obra de arte donde las tipografías del título, las fotos y dibujos se desplegaban con una gracia hasta entonces desconocida por los periodistas y lectores vernáculos. Sarlanga se hacía cargo de las notas que llegaban a sus manos y apelando a su sapiencia de erudito las convertía en una bella imagen. No necesitábamos explicarle el contenido. Él conocía los temas y sus protagonistas y resolvía rápido qué poner junto a cada texto. Y lo hacía con una gracia que pronto nadie quiso perderse. Todos anhelábamos que a nuestras notas las diagramara Sarlanga.

Sarlanga ya había deslumbrado con la riqueza del diseño en la revista Crisis que cerró la dictadura. Comenzó de pibe en Clarín, adonde llegó a los 15 años como Eduardo Hermes Ronco Williams Ruccio y pronto se convirtió en Sarlanga, por un arquero de River de quien era fanático.

En los 80 se instaló en Córdoba de la mano de Jorge Santiago Pérez Gaudio, quien lo trajo para ponerle buena cara al Tiempo de Córdoba, diario que a pesar de su compromiso con el establishment de la época nucleó a una joven generación de periodistas talentosos que sobrevivían al oscurantismo de la dictadura del 76.

Sarlanga estuvo en casi todas las grandes redacciones de Córdoba, hasta que el avance de las computadoras y el paso de los años lo fueron alejando del trabajo. Solía refunfuñar cuando se topaba con algún joven para quien una buena página dependía de la velocidad de una máquina o la última versión de page maker.

Enamoradizo y divertido, a Sarlanga le gustaba hacer amigos. Los tenía a montones. Era frecuente que de paso por Córdoba muchos próceres de la cultura o el periodismo preguntaran por él. Recuerdo su abrazo prolongado con Eduardo Galeano, ex director de Crisis, en las bambalinas del Teatro Real durante una Feria del Libro.

Sarlanga ha muerto el sábado 27 de septiembre a los 85 años. Nunca dejó de dibujar sus bocetos a mano alzada. Con sus manos como mariposas sobre el papel, convirtió el diseño gráfico de Córdoba en una de las bellas artes.

Gentileza foto La Mañana de Córdoba