Ricardo Piglia, al inicio del Ciclo Presencias

Los primeros martes de mayo a septiembre, la Facultad realizará un ciclo para reconstruir la memoria de Andrés Rivera, Ricardo Piglia, Alberto Laiseca, John Berger y Tzvetan Todorov.

Estos intelectuales desaparecieron físicamente en los últimos años pero sus producciones académicas forman parte de la vida de la Facultad de Ciencias de la Comunicación en la actualidad.

El Ciclo Presencias propone reflexionar sobre los ejes significativos de sus vidas y obras. Cada encuentro incluye una lectura comprensiva de fragmentos de sus textos y puesta en común de las repercusiones de su escritura. También se difundirán textos fílmicos de sus obras, documentales, entrevistas.

La actividad estimula el trabajo de la memoria de alumnos, docentes y egresados de la Facultad. “Un ejercicio de memoria que se alza contra el olvido. Pero también, un ejercicio de memoria que nos construye en esta identidad como parte de una nueva Facultad. Cruzar memorias más antiguas con más nuevas. Escudriñar el pasado y hacerlo presente en las voces y también la presencia de aquellos alumnos –hoy egresados- huellas indelebles revitalizadas en este hacer memoria que proponemos. Ese es el sentido de este ciclo”, dice María Paulinelli, su organizadora. 

Piglia: crítico y escritor

Gustavo Gros, docente de Literatura y licenciado en Letras Modernas, fue el encargado de presentar al escritor Ricardo Piglia. Sobre la mesa, sus obras La Ciudad Oculta, Plata Quemada, Crítica y Ficción, entre otras. “La maquinaria teórica y crítica es más interesante que la narrativa”, dice Gros.

¿Por qué hay que leer a Piglia?

Por su aspecto crítico y teórico. Piglia genera una maquinaria crítica del concepto de ficción. Era un gran profesor de literatura y realiza el juego de utilizar su propia narrativa para probar o no su teoría. Ahora vamos a ver qué tanto de la ficción que teoriza se ve en sus obras.

¿Qué tan crítico era Piglia con el contexto argentino de su época?

Él comenzó como periodista en un momento donde no tenía lugar en los medios. Por eso tenía un registro crítico de la realidad por sobre todo. Una de las cuestiones que surge es hasta qué punto ficcionalizar lo real es hacer periodismo y hasta qué punto el relato periodístico vale para ficcionalizar o no.

¿Qué dice Piglia de la ficción?

La ficción es otra forma de conocer la verdad. La ficción se define con relación específica con la verdad. No es algo que sea falso o mentira. Ficción no es mentir, no es reivindicación de lo falso, es un mundo paralelo al nuestro, un mundo autónomo. Es interesante conocer cómo es la división de estos mundos.

¿Creés que los escritores son críticos con sus obras hoy?

Piglia decía que los mejores críticos son escritores. Hoy no hay confrontación. Todos los libros son buenos. Se va perdiendo el oficio de escritor como escritor. Hoy reniegan de la academia. Piglia nunca renegaba de eso.